Los trujillanos se han desbordado en solidaridad para apoyar a las personas afectadas tras los recientes sismos registrados en el país. Con una respuesta inmediata, la colectividad se ha volcado a los centros de acopio, demostrando que la unión y la empatía son la mayor fortaleza en tiempos críticos.
Cada donación es un mensaje de esperanza para quienes más lo necesitan. La voluntad del pueblo ha sido inmediata y masiva, convirtiéndose en el pilar fundamental para brindar alivio y consuelo a las familias que atraviesan esta difícil situación.
Los entes gubernamentales, las empresas privadas, comerciantes y los ciudadanos siguen sumando esfuerzos con el mismo propósito de brindar consuelo a los hermanos que han sido víctimas de esta tragedia.
Además de los centros de acopio como el Palacio de Gobierno y el despacho del gobernador en los municipios Boconó, Valera y Sucre (específicamente en Sabana de Mendoza), diferentes han sido los centros de acopio por iniciativa propia de los trujillanos para recolectar ayuda y ser enviados a los estados más afectados por el reciente sismo.