De neblina, lluvia y fervor se vistió este sábado 31 de enero el Valle de Durí, enclavado en las verdes montañas del municipio Urdaneta, durante la celebración de la Santa Eucaristía presidida por el obispo de la Diócesis de Trujillo, Mons. José Trinidad Fernández, a propósito de la XXVII Peregrinación al Santuario de la Virgen del Rosario de Durí.
Miles de fieles y devotos se dieron cita a esta actividad religiosa en la que honraron a su Santa Madre, pagaron promesas, agradecieron por favores concedidos y encomendaron sus peticiones. Al respecto, Mons. José Trinidad Fernández destacó que la Santísima Virgen María, en la advocación de Nuestra Señora del Rosario de Durí, es ejemplo de humildad y servicio.
Asimismo, el obispo indicó que la población de Durí es un lugar donde se entrelaza la fe, el encuentro entre hermanos y la esperanza. «Hoy hemos vivido una gran fiesta en honor Nuestra Señora del Rosario de Durí, en este páramo donde se congregan personas de distintas partes de nuestro estado Trujillo, con ese gozo de saber que estamos llamados a construir un mundo en el que la paz brille en el corazón y en la vida de todos, tomando el ejemplo de María Santísima para saber hacer el bien», expresó.
Por su parte, el alcalde del municipio Urdaneta, Francisco Vásquez, indicó que la feligresía se ha unido en oración por la paz de Venezuela, al tiempo que agradeció a todos los organismos de seguridad del estado que garantizaron el desarrollo de la actividad de peregrinación en completa normalidad.
