Los fieles católicos en el estado Trujillo acompañaron las procesiones en honor a Nuestra Señora de la Paz, celebraciones que estuvieron marcadas por el profundo fervor mariano y el amor del pueblo a su Santa Patrona.
En júbilo y con desbordada fe, los devotos vivieron las actividades religiosas, que iniciaron con el repique simultáneo de campanas en todas las iglesias de la diócesis. Al respecto, el obispo de Trujillo, monseñor José Trinidad Fernández, expresó: «estamos de fiesta, por primera vez la imagen hiperrealista de San José Gregorio Hernández acompañó a la Excelsa Madre».
Durante las procesiones, los feligreses recorrieron, junto a María, las calles del municipio y colmados de alegría asistieron a la Misa Solemne.
Durante la festividad, el pueblo dio muestra de la profunda fe hacia la Virgen de la Paz. María Cristina Cárdenas, habitante del municipio capital, expresó: «ella es un gran orgullo y esta tradición es algo muy significativo para los trujillanos, juntos agradecemos por su protección y amor maternal».
