Miguel Cabrera sondea el horizonte desde la casa club de Detroit. El veterano de la MLB, de 39 años, estaba charlando con sus compañeros de equipo, pero estaba inquieto entraba y salía hasta que se paró a hablar con el periodista Evan Petzold dentro de la casa club de los Tigres de Detroit.
«El objetivo siempre es ganar», dijo Cabrera, quien llegó a los 500 jonrones en agosto y está a 13 hits de los 3.000. «Tenemos la oportunidad de hacerlo aquí, así que estoy muy emocionado de intentar llegar a esa cifra esta temporada», relató.
También contó que está contento de jugar junto a Javier Baez, el nuevo shortstop, «Vamos a ayudarlo, ¿me entiendes?» dijo Cabrera. «Donde vaya, vamos a ir nosotros. Estoy muy emocionado de jugar junto a él. Ojalá podamos tener un gran año juntos y poner a este equipo en los playoffs.»
El cierre patronal de la MLB ha terminado, después de más de tres meses, y el entrenamiento de primavera ha llegado por fin. Los Tigres abrieron sus instalaciones en Lakeland el domingo para el día de presentación obligatoria de la MLB, aunque algunos jugadores se presentaron ya el viernes.